domingo, 30 de agosto de 2009

INDICACIONES PARA EL CASTING


En julio del 2007 estas breves indicaciones les llegaban por mail a las actrices que se presentaban al casting para interpretar a Charito.

CHARITO
CHARITO ES UNA MUJER MUY JOVEN, DE UNOS 25 AÑOS.
VIVE EN LA SELVA, AL BORDE DE UN RÌO, EN EL PERÚ.
ALLI HAY UNAS CASAS DE COLORES INTENSOS, AZULADOS; CASI UN ALDEA.
ES UN POCO SALVAJE, TAMBIEN INGENUA Y SENSUAL
TIENE UN HIJO DE TRES AÑOS, CON EL QUE HABLA UN DIALECTO.
DEBE DEJARLO PARA IR A TRABAJAR A LA ARGENTINA.
ANDA DESCALZA

viernes, 21 de agosto de 2009

Del Manual de Observaciones

19 de septiembre del 2007

BENITEZ, la tortuga acuática, y el mambo de la Liberación.


¿Qué es toda esa gente que sonríe?
¿Qué es toda esa gente que se mueve, que se sacude, que se agita, revolea sus pelos y enarbola sus diferentes personalidades hasta el delirio?
Hace un ratito nomás estaban en el colmo de su propia formalidad cuidando los plisados de las polleras, los nudos de las corbatas calzados en cuellos almidonados, peinados de peluquería, carteritas con strass y rayas del pantalón.
Pero desde que empezaron a girar las 25 bolas de espejos y atravesaron la franja liberadora del postre se lanzaron a la pista a beberse los vientos y menear las caderas.

Las personas somos así.
Participamos de ritos, algunos individuales y otros colectivos, y este viernes conjurados por una pareja que se iniciaba en un nuevo casamiento nos encontramos, una vez más, dispuestos a transpirar, tanto la alegría y la euforia como la confusión y la tristeza, en medio del salón desenfrenado.
Un poco lo aporta la música y el clima, es verdad, y es importante la carga amorosa en torno a la pareja en cuestión.
Pero, como en el fútbol, los cuerpos y las almas liberados en el oleaje grupal se permiten energías y emociones muy diversas.
Están los que se descubren y se aman: calientes, salvajes e impunes.
Los que se permiten un poco de soltura solo en las grandes ocasiones.
Los que llaman la atención, relojean de costado, miran y son mirados.
Los que están contentos, sabiendo, y aun no sabiendo, porqué.
Y también los que, exorcizando su angustia, encontraron en el baile y a través del cuerpo un rato de descanso del martilleo de la mente.

La noche anterior a ese casamiento yo había estado en un cumpleaños.
Era la primera vez que iba a esa casa de la nueva novia de un viejo amigo.
El día había sido eterno y casi no me cabían más palabras ni conversaciones.
En medio de la fiesta me estaba costando un poco la charla social hasta que, bajo el marco de una puerta, me encontré sentado a un habitante de la casa: el hijo menor de la del cumpleaños.
Un niño en pijama de cinco años.

-Ahora tengo cinco- me dijo. Pero dentro de dos mil años no se puede estar vivo, no?
(Estaba claro que la vida lo estaba poniendo frente a frente con los dilemas universales.)
-Y cuando uno se muere viene el Diablo, y eso es malo- insistió.
-Nooo necesariamente- traté de explicarle.
Argumenté como pude sobre Dios, o sobre el alma, e intenté tranquilizarlo (o tranquilizarme) un poco dejando un espacio para una teoría sobre flores que volvían a nacer a través de otras flores, y así mantener la Vida encendida entre todos.
-Hombre con hombre son amigos.
Mujer con mujer: amigas.
Y hombre con mujer : son novios! – encaró un nuevo tema.
¡O cualquier otra cosa!- me volví a apurar, tratando de que no fijara del todo ideas tan absolutas.
Entonces me explicó que si en Egipto no hay agua todos se mueren de sed.
Y a raíz de eso estuvimos un rato largo enumerando usos, aplicaciones y formas del agua en nuestras vidas.
Hasta que llegamos a Benítez, su tortuga acuática, a la que finalmente fui a conocer a su cuarto antes de irme.

Las personas somos así.
Nos encontramos en medio de rituales, apagando velas mágicas de cumpleaños, o saltando por el aire bajo el reflejo de 25 bolas espejadas.
Y nuestras emociones se liberan aflojando la corbata que tan cuidadosamente habíamos anudado; reímos de vernos todos tan alegres, y eso produce una nueva, genuina, y sorprendente alegría.
Como la que me produjo este filosofito en pijama y su tortuga acuática llamada Benítez.

Será hasta el miércoles que viene.

martes, 11 de agosto de 2009